Siguiendo con el cuidado de los pies que es tan importante para la salud y la movilidad, en este artículo os vamos a mostrar algunos ejercicios para mejorar la movilidad, la fuerza y la flexibilidad de los dedos de los pies. Para ello haremos ejercicios con una pelota del tamaño de una pelota de tenis y utilizando el peso de nuestro propio cuerpo.
En el vídeo se detallan los ejercicios:
1o Calentamiento de los dedos de los pies apoyando la planta del pie en el suelo y levantado del suelo los pies y volviéndolos a bajar.
2o Ejercicios con pelota: - Círculos sobre la pelota en ambos sentidos y alternando ambos pies - Desplazar la pelota hacia delante y hacia atrás con la planta haciendo fuerza con los dedos alternando ambos pies - Abrazar la pelota con ambos pies a la vez agarrándola y soltándola con los dedos
3o Ejercicios de rodilla apoyando los dedos en el suelo: - Dedos en flexión, acercar y alejar glúteos a talones - Dedos en extensión, desplazar hacia delante y hacia atrás el peso del cuerpo - Dedos en flexión, desplazar hacia delante y hacia atrás el peso del cuerpo
Empieza poco a poco para que los dedos se vayan adaptando y si notas algún dolor para el ejercicio.
En el siguiente vídeo explicamos paso a paso como realizar correctamente el ejercicio.
De
entre todas las partes de nuestro cuerpo los pies reciben el peor trato. Nos
acordamos de ellos cuando nos duele o molestan, pero el resto del tiempo les
prestamos muy poca atención.
Son
las extremidades sobre la que nos apoyamos durante todo el día y sin las cuales
perderíamos el equilibrio, además absorben y amortiguan el impacto que el
cuerpo recibe del suelo al andar, a la vez que facilitan la adaptación al
terreno.
Con
cada paso, los pies soportan una presión superior al peso del propio cuerpo,
que se multiplica cuando se realizan otro tipo de actividades, como correr o
saltar. Además, se encargan de mantener erguidas las cargas estáticas,
distribuyen las presiones y actúan de palanca en la propulsión una vez que el
talón se despega del suelo para ponerse en marcha.
En
este artículo os vamos a mostrar como estirar los empeines utilizando una
toalla enrollada y manteniendo los empeines sobre ella en tres fases como si
dividiéramos el pie en tres zonas:
Zona
1: la parte alta del empeine, la más cercana a la pierna
Zona
2: la parte media delempeine
Zona
3: la parte de los dedos del pie
Nos
sentaremos sobre los empeines apoyando nuestros glúteos sobre los talones, con
la espalda recta mantendremos la postura de 20 a 30 segundos respirando
calmadamente.
A lo
mejor necesitas empezar poco a poco con menos segundos, no te preocupes, lo que
puedas al principio, 5, 10 segundos estará bien.
Si
notas mucho dolor o se duerme el pie no continúes el ejercicio.
Si
ves que con el paso del tiempo tus pies han ganado flexibilidad puedes probar
un nivel algo más avanzando enrollando la toalla sobre sí misma y aumentando la
exigencia del ejercicio al aumentar la altura del apoyo.
En el
siguiente vídeo explicamos paso a paso como realizar correctamente el
ejercicio.
El ser humano posee una conexión innata con el medio natural y a pesar de que la vida actual de muchas personas se ha alejado bastante de la naturaleza como medio de vida y sustento cada vez más somos las personas que buscamos esa re-conexión que nos hace sentirnos tan bien.
Numerosos estudios han investigado los beneficios que tiene pasar tiempo en el medio natural en general y también en el campo de la actividad física y el deporte.
En este sentido, queremos resaltar 7 beneficios de la práctica deportiva en la naturaleza que describen algunos expertos[1]
1) El acceso a espacios verdes está asociado con la longevidad y la disminución del riesgo de enfermedad mental
2) Menor sensación de fatiga (percepción del esfuerzo). El medio ambiente provee a nuestro sistema nervioso de diversos estímulos agradables que sirven de distracción y reducen la conciencia sobre las sensaciones fisiológicas o emociones negativas. Esto puede ayudar a aumentar la cantidad de actividad física realizada y la motivación para continuar.
3) Después del ejercicio en espacios verdes, la presión arterial vuelve a los valores basales más rápidamente que cuando se realiza en zonas urbanas
4) Impacto positivo en el estado de ánimo y la autoestima
5) Mejora el manejo del estrés. Los marcadores endocrinos relacionados con el estrés como la adrenalina, noradrenalina y cortisol, caen después de estar en contacto con la naturaleza
6) Promueve la creación de vitamina D. La obesidad suele estar asociada a bajos niveles de vitamina D, una vitamina que el cuerpo produce cuando la piel se expone directamente al sol y que fija el calcio y el fósforo para la formación de los huesos. El ejercicio al aire libre protege a las personas con sobrepeso de hipovitaminosis D
7) Mejora la propiocepción, ya que cuando corres al aire libre, los pasos son diferentes: se flexionan más los tobillos, hay más posibilidades de correr en pendiente (lo cual genera un movimiento que no es fácilmente replicado en una cinta), y se gasta más energía (Kcal) al resistir factores como el viento y las irregularidades del terreno. [1](http://entreenate.es/8-beneficios-de-practicar-actividad-fisica-al-aire-libre/)
La hipertensión consiste en una
patología crónica en la cual se ve afectada la presión arterial. Una de las
características de esta enfermedad es que puede tener múltiples síntomas (dolor
de cabeza, vómitos, dificultad respiratoria,entre otros muchos) dando lugar a
patologías posteriores que pueden ser graves.
En la hipertensión afectan
factores internos, hereditarios, pero también factores externos, como puede ser
el sobre peso, una mala alimentación o el estrés.
Para controlar estos
factores está más que recomendada la actividad física siguiendo las siguientes
pautas:
Ejercicio físico aeróbico. Como por
ejemplo, caminar, bailar, nadar, ciclismo. No se recomiendan ejercicios
intensos de fuerza o actividad anaeróbica intensa. CONTRAINDICADOS LOS
EJERCICIOS ISOMÉTRICOS (Son ejercicios en los cuales sometemos el músculo a
tensión pero sin realizar movimiento como por ejemplo empujar una pared)
2 .Los ejercicios aeróbicos tendrán una duración de
30 a 50 minutos. De 3 a 5 veces por semana.
3 .Es muy importante adaptar la actividad física a
cada persona
4 .Realizar cualquier tipo de actividad de forma
progresiva.
Qué beneficios obtenemos con esta actividad (Bailar, caminar, nadar…
ejercicio aeróbico):
1.Rebaja
la posibilidad de tener un accidente cardiovascular por hipertensión
2.Previene
la obesidad y controla el peso.
3.Aumenta
tus endorfinas, por lo que tus niveles de estrés se verán mejorados.
4.Mejora
la funcionalidad del corazón
5.Regula
la tensión arterial, los niveles de glucosa, bajando las pulsaciones por minuto
en reposo.
Precauciones:
1.
Consulta con tu médico/a antes de comenzar tu plan de actividad física, ya que
a lo mejor tiene que realizar una adaptación de tu medicación a la actividad
realizada, el tiempo, y la intensidad.
2. Es
muy importante que tu alimentación vaya acorde a la actividad física que estás
realizando. Llevar una alimentación saludable, baja en sal te ayudará a
potenciar los efectos positivos de la actividad física. Además, advierte que el
consumo de sal contribuye al aumento de la presión arterial. “La reducción de
la sal añadida en nuestros alimentos debe ser una prioridad para nuestros
políticos e industria alimentaria, pero no solo de ellos: retirar el salero de
nuestra mesa es una medida que podemos, y debemos, realizar cada uno de
nosotros en nuestro día a día”( palabras del doctor Carlos Macaya, presidente
de la Fundación Española del Corazón)
3. Escucha
tu cuerpo y lleva un registro de tu tensión para ver como progresas con las
actividades realizadas.